Vida útil de un refrigerador

Según los estudios, estos electrodomésticos tienen una vida útil de entre 10 y 16 años, si tenemos en cuenta que trabajan continuamente, es una cantidad de tiempo considerable. Sin embargo, no hay que fiarse de las estadísticas; cuanto más cuidado le demos, más tiempo sobrevivirán. A continuación, se describen algunos consejos que puede tomar en cuenta para alargar la vida útil del refrigerador.


1. Termostato

En primer lugar, hay que conocer la temperatura a la que debe mantenerse el refrigerador. Una temperatura de 4°C a 5°C es buena. 

No hay que confiar en la rueda interna del frigorífico, sino conseguir un termostato e instalarlo allí. Esto ayudará a absorber el aire caliente que entra cada vez que se abre el recipiente que contiene los alimentos y bebidas frías.

Ponga solamente los alimentos fríos dentro; no ponga los alimentos calientes. Como resultado, habrá menos aire caliente dentro.

Dejar espacio entre la comida y el aparato permitirá una mejor circulación del aire a lo largo de todas las paredes.

Si en algún momento su termostato se descompone, puede dirigirse con un experto en reparación de refrigeradores para que lo ayude a cambiarlo, y así extender la vida de su refrigerador.

2. Puertas

Abrir la puerta del refrigerador y dejarla sin cerrar mientras se decide lo que se va a preparar es un error común. Por lo tanto, decida primero lo que quiere comer antes de abrir el refrigerador. Aunque puede ser una molestia, hacerlo le ayudará a mantenerlo en buen estado.

Otra consideración a tener en cuenta con las puertas es mantener la limpieza en el interior.

Su frigorífico "trabajará" más de lo necesario si falta la goma de la puerta, esto provocará que el aire frío salga y se desperdicie electricidad.

Lo primero que hay que hacer es comprobar que las gomas están libres de residuos. Se aconseja limpiarlas dos veces al año; puede hacerlo con un cepillo y pasta de dientes. Después de aplicar la pasta en las gomas, límpielas con una toalla fresca.

3. La zona

Lo mejor es colocar el frigorífico a unos 15 cm de la pared para que el condensador pueda enfriarse adecuadamente.

Asimismo, un condensador que tenga polvo no funcionará eficazmente en la nevera. Puede limpiarlo dos veces al año para evitar que se dañe con el paso del tiempo.